Violencia Institucional en la Pandemia
Violencia Institucional en la Pandemia
Los casos de violencia institucional en épocas de pandemia han continuado, más aún en los barrios. La situación no es nueva, pero está cargada de mayor impunidad. Ser pobre, ser trabajadxr, tener determinados rasgos, usar determinada ropa, aparecen como motivos para la detención y agresión. Recibimos este testimonio de un docente que hace unos días sufrió una situación así. Queremos visibilizar lo que sucede y poner freno a estas prácticas y exigimos que se investigue al policía que cometió este abuso.
22 de Junio

Transcribimos la carta de Fernando Gallardo, Profesor de la Escuela  Dr. Victor B. Cue 251.

El sábado 13 de junio a las 00:57 salgo de mi casa en el barrio 7 de Septiembre para acercar mi auto al frente. Apenas salir me encierra una camioneta de la policía con las luces apagadas y dos agentes con tono agresivo me indican que ponga las manos sobre el capo de móvil para revisarme. Explico que solo bajaba a correr el auto y en respuesta uno de ellos me golpea la espalda entre insultos y amenazas. Comienza a revisarme en medio de un sin fìn de situaciones humillantes. Uno de ellos me saca las llaves del auto y las de mi casa. Las tiran al piso y me obliga a levantarlas. Me pide mi DNI, el cual no tenía ya que había bajado por minutos.  Me gritan "Como sé quién sos vos, acá en el 7 de Septiembre son todos narcos y cacos"; amenaza con engrillarme y me dice: “Te haces el canchero, negro, yo te voy a corregir adentro”. Finalmente se fueron advirtiéndome que “por esta vez pasaba”.

Mi delito es, evidentemente, tener la piel oscura, vestirme deportivamente (soy Profe de Educación Física), vivir en el barrio y salir de noche.

A raíz de toda esta situación y el mal momento pasado no pude recordar la patente del patrullero.

Subiendo las escaleras no pude evitar pensar en mis sobrinos y alumnos de la escuela de Empalme, todos adolescentes que viven estas situaciones a diario con la policía. En los barrios se siguen afianzando los estereotipos y que se reproducen y recrudece con cada nueva camada de policía que salen de la academia directo a recorrer los barrios. Más que nunca es momento de trabajar con ellos sobre sus derechos. Como docentes debemos entender a la escuela como un espacio de encuentro privilegiado para esa tarea.

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