Ante los hechos ocurridos en la escuela 1346.
Ante los hechos ocurridos en la escuela 1346.
Desde Amsafe Rosario queremos expresar en primer lugar toda la solidaridad a las compañeras docentes y al equipo directivo que sostienen cotidianamente la escuela primaria 1346 “Francisco Netri”. La vida escolar requiere en nuestra actualidad de un plus que implica una mayor dedicación y horas extras de trabajo que jamás son remunerados. La situación de violencia social repercute especialmente en las relaciones vinculares, de niños y familias que expresan su malestar generalmente en el espacio escuela, ese espacio que históricamente ha significado el lugar donde la palabra, la democracia, el conocimiento y los sentimientos tienen libre cabida.
12 de Octubre

Por eso resultan tan agraviantes las palabras públicas de la Delegada Regional de Rosario, Daiana Gallo Ambrosis, que, sin conocer, sin acercarse a la institución, sin tener una sola palabra con las/os docentes, se expresa con términos extremos como “matar o morir”, “la única posibilidad que tenía esa madre”, “es una mamá que estaba en una encerrona trágica”, etc. Es de una gran irresponsabilidad hablar de una situación violenta sin tener el más mínimo dato de la misma. Poner el término extremo de: “matar o morir”, desconociendo la trayectoria, tanto de la familia como el trabajo institucional de manera demagógica, con o sin intención, vacía y desautoriza el trabajo pedagógico y vincular que dicha institución viene desarrollando. Las palabras de la Delegada Regional del Ministerio de Educación de Rosario han conmocionado a la docencia en general y a las compañeras de la escuela n° 1346 en particular. Porque desmerece la labor educativa de ese plantel, porque inhabilita de por sí, las decisiones y resoluciones de ese equipo directivo, y en última instancia pone un manto de dudas sobre el conjunto del accionar de las/os docentes.  Y lo que es más grave aún, genera un precedente gravísimo al expresar que “no le quedaba otro camino”, legitimando actitudes violentas en las relaciones vinculares comunidad-escuela.

No hacemos una defensa irracional, corporativa de nuestro sector. Queremos poner las cosas en su justo término. Queremos decir que allí, donde el trabajo social está absolutamente unido al del conocimiento , donde los directivos se desvelan por tener la escuela calentita, antes de que lleguen los chicos, esperándolos con sus meriendas, allí, donde la principal preocupación es hacer de la escuela un lugar habitable, cálido y con sanas relaciones humanas, es un despropósito, una injusticia  y una falta tremenda de tacto político hablar tan a la ligera, lesionando la más elemental de nuestras relaciones con las comunidades.

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