9 de noviembre día del maestro rural
El 9 de noviembre se conmemora el día del maestro rural. Desde Amsafe Rosario destacamos la gran labor que llevan adelante nuestros compañeros maestros rurales, tarea que demanda de un gran compromiso por la educación. Un 9 de noviembre de 1901 nacía Ángela Peralta Pino en Providencia, Las Colonias, provincia de Santa Fe.
11 de Nov.

Sus padres fueron Josefa Pino y Ángel Peralta. En su adolescencia y a pesar de la oposición de su familia, marcha a Rafaela para estudiar y se inscribe en la carrera de magisterio, en la Escuela Normal “Domingo de Oro”. Allí es compañera de estudios de Leticia Cossettini, quien está llamada a ser baluarte de la educación santafesina en Rosario. Si bien cursa el primer año, la presión de la familia la hace abandonar al iniciar el segundo. Quizás sea éste su primer gran renunciamiento en beneficio de la concordia familiar. Sin embargo, al visitar una estancia importante del departamento 9 de Julio, le piden que comience a enseñar a los hijos de los peones y así se inicia en la labor docente en la cual se destacará por su pasión y su entrega, sobre todo, con los más necesitados.

Recordamos a Luis Iglesias, un gran maestro rural.

Luis Iglesias vivió entre1915 y 2010. En una época en que el país era gobernado por los conservadores, él resistió  sus imposiciones. En 1938, por un discurso pacifista que pronunció en un acto escolar, fue sancionado y destinado a la Escuela Rural Nº 11, de Tristán Suárez.

En esta zona tambera, fue maestro único durante veinte años. Sus alumnos eran niños campesinos, cuyas vidas  transcurrían en medio de los duros  trabajos rurales. Así lo atestigua este fragmento del diario de Juan, de 12 años, quien cursaba el quinto grado:

Diario del día domingo

A las 5 de la mañana fui al tambo

Se terminó el tambo y fui a atar el carro. Le di de comer a los cerdos. Tomé la leche. Después le di de comer al parejero. Apartamos las vacas y almorcé. Luego sestié. Volvimos a apartar. Tomé mate y fui a engrasar el carro. Junté las maneas. Arreglé los arreos. Lavé los tarros.

Ya es de noche. Ahora como, escribo un poco, y lo mejor del día: dormir.

Hasta mañana.(Juan N. Magallán. 12 años. 5º grado)

 

En el marco de su práctica creó herramientas pedagógicas innovadoras, como los guiones didácticos. Se le entregaba a cada grado material gráfico con fotografías o dibujos,  que incluía preguntas, oraciones inconclusas, entre otras orientaciones para que los niños trabajaran en forma autónoma.

En el laboratorio y el museo escolar, los niños participaban activamente y se articulaba la enseñanza de las ciencias naturales con las ciencias sociales.Contaban además con una estación meteorológica en la que se tomaba la temperatura todos los días. Habían construido además un barómetro y un pluviómetro.    

Otro de sus aportes fueron  los "cuadernillos de pensamientos propios": cuadernos personales donde los alumnos podían escribir y dibujar espontáneamente, expresar ideas, sentimientos y experiencias de la vida cotidiana.

Iglesias descubrió el potencial de sus alumnos a partir de observar, escuchar, mirar, y respetar a los niños: “Nuestros años de experiencia pedagógica nos han librado de la impaciencia, tan común entre maestros, de ver los grados parejos con niños de igual desarrollo e idéntico aprendizaje.  Sabemos bien que cada uno tiene su ritmo propio; esperamos y exigimos los máximos esfuerzos, pero no nos paseamos por la clase con el cartabón y las podaderas. Cuando los más chicos llegan a nuestra escuela, ya lo hemos dicho, juegan: juegan a leer, a escribir, a dibujar, a imitar los trabajos de sus compañeros mayores. Y jugando  van adquiriendo el dominio de las técnicas instrumentales, que les servirán para  manejarse solos”.

 

Beatriz Jouvé

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