No a esta reforma en Superior

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28 may 14


Documento de Amsafe Rosario para el debate sobre la reforma curricular que se realizará el jueves 29 en todos los Institutos.

Finalmente el debate sobre la reforma curricular que propone el ministerio de educación para las carreras de formación docente empieza a desarrollarse al interior de los profesorados.
Docentes y estudiantes abordamos la problemática y tomamos partido.
Desde Amsafe Rosario hemos impulsado varios reuniones en donde fuimos construyendo una posición de rechazo a esta reforma a la vez que participado de diversas convocatorias que apuntaban a fortalecer esta posición y a desarrollar el debate en toda la comunidad educativa.
Con este texto queremos hacer un nuevo aporte para las jornadas que se desarrollarán en todos los institutos de la provincia el jueves 29 de mayo.

El marco de la reforma
Desde hace más de una década el gobierno nacional viene hablando de un profundo cambio en la educación que habría dejado atrás la década de los '90, década marcada claramente por la sanción de la Ley Federal de Educación. Pero los que todos los días trabajamos en el sistema educativo sabemos que esto está más en los discursos oficiales que en la realidad de las escuelas. Edificios en malas condiciones, salarios que no alcanzan, malas condiciones de trabajo, altos niveles de deserción, crecimiento de la educación privada son los nombres de algunos de los núcleos duros que siguen presentes.
Pero quizás sea en el nivel superior donde la continuidad sea más fuerte. La vigencia de la Ley de Educación Superior (LES) sancionada en pleno auge del menemismo es una clara expresión de ello.

Ajuste, recorte y degradación de la formación
La reforma la impulsa el Ministerio de Educación de la provincia en el marco de las orientaciones del Ministerio de Educación de la Nación y de los acuerdos firmados en el Consejo Federal de Educación.
Este cambio curricular tiene dos ejes centrales: la reducción de la formación específica de cada carrera y la baja en las horas totales de los planes de estudio: de unas 2900 o 3000 horas reloj totales que poseen actualmente las carreras pretenden bajarlas a 2600 o 2800.
Los argumentos que expresan algunos funcionarios son aún más alarmantes: por un lado afirman que “los estudiantes de formación docente son adultos que trabajan, tienen familia y no pueden estar todo el día en el instituto”. Por otro lado, y ante el evidente deterioro académico que significará la reducción, afirman que “para trabajar en las actuales escuelas secundarias no se necesita tanta formación”.
La reforma nos presenta un estudiante de profesorado devaluado social y culturalmente que se prepara para una escuela secundaria vaciada de contenidos, escuela que prioriza la contención social al desarrollo de los conocimientos. Sin duda esto tiene que ver con la realidad de muchas escuelas. Pero de lo que se trata es de enfrentar esta realidad y no de naturalizarla con el nuevo plan de estudios.
Se plantea un duro golpe a la Formación Específica, porque a la reducción global se agrega un aumento de las horas de la Formación General.
Todo esto traerá aparejado un recorte de la incumbencia de los títulos. Los Institutos Superiores habilitarán para el nivel secundario (y en algunos casos también para primaria o inicial y la modalidad especial); pero no para el propio nivel superior que quedará a cargo centralmente de los graduados de la Universidad.
Por momentos parece que asistimos a una política diseñada desde las autoridades ministeriales marcadas por la degradación, el vaciamiento y el “facilismo”. En el nivel primario se enfrentan las dificultades en el aprendizaje con la “promoción automática”, en la secundaria con los planes Fines II que entregan títulos con muchas menos exigencias y lleva al vaciamiento de los Eempas. Y ahora pretenden devaluar la formación superior. En lugar de buscar líneas de fortalecimiento pedagógico, se deja a nuestros niños y jóvenes con menos herramientas, con menos posibilidades de acceder a nuevos conocimientos.

Educación pública/Educación privada
La reforma parece hecha a medida de los institutos privados. La cuestión es sencilla, es de números, es de pesos: reduciendo 300 horas reloj de las carreras los dueños de los profesorados se ahorran unos cuantos miles de pesos.
El dato no es menor. Lamentablemente, es en el nivel superior en donde más ha avanzado el proceso de privatización de la enseñanza. Por todo el territorio provincial, pero también en el resto del país, los profesorados y las tecnicaturas privadas están en permanente crecimiento, y en algunos casos con importantes subsidios del Estado; así se derivan fondos absolutamente necesarios en el sistema público.

Desde los gobiernos nacional y provincial, y también desde la conducciones de la Ctera o de la CD Provincial de Amsafe se apunta a negar las diferencias entre los dos sectores. El eufemismo de hablar de “escuelas públicas de gestión estatal y de gestión privada” encubre la renuncia a defender la escuela pública. Así se pretende desconocer los distintos contenidos, ideologías e intereses que expresan estos sistemas.
Como pasa con el plan de capacitación “Escuela Abierta”, también en el debate de la reforma se mete todo “en una misma bolsa”. En este caso el objetivo es claro: se busca legitimarla con la evidente anuencia de los dueños de los institutos privados.

¿Participación o simulacro?
El ministerio habla de democracia y participación pero establece una participación restringida, acotado a uno o dos referentes que representan a las carreras y sólo para discusiones parciales. Bajo el eslogan “equidad territorial” -que permitiría la presencia de voces de distintos lugares de la provincia- se niega en los hechos la participación efectiva de todos los institutos. En realidad se acallan las voces críticas y se desconocen las particularidades de cada una de nuestras instituciones.
Lo que reclamamos son espacios de participación real y no de legitimación de decisiones ya tomadas.
Hacen falta espacios y tiempos reales. Para que efectivamente los primeros interesados, los docentes y estudiantes de los terciarios podamos ser verdaderos sujetos de cualquier reforma.
Rechazamos la actitud del ministerio de educación de la provincia que demoró años en abrir el debate y ahora pretende cerrar todo en unos pocos meses. Exigimos tiempos y espacios reales para un debate y una contrucción democrática.

El silencio de la CD Provincial de Amsafe Provincial
Lamentablemente la conducción provincial de nuestro gremio nada ha dicho sobre la reforma en marcha. Paradójicamente parte de este “silencio” es el documento “Aportes al debate de cambio curricular en la formación docente en Provincia de Santa Fe”. El texto no interpela a la política educativa nacional ni a la provincial. Ni una palabra de crítica, ni una opinión sobre la reforma que las autoridades educativas impulsan. Tres carillas sobre cuestiones generales que nada dicen sobre el debate concreto que está planteado.
Por otra parte – a pesar de los reclamos desde distintos ámbitos- ni una sola convocatoria a una reunión provincial.
Es los hechos parece que la definición de la CD Provincial es acompañar la política del Ministerio.

El desafío de fortalecer el rechazo a esta reforma
Las jornadas convocadas para este jueves 29 sin duda son resultado de la presión que las voces disconformes fuimos generando en todo el territorio provincial.
Tenemos que aprovecharlas para fortalecer el debate. Para que más y más docentes y estudiantes tengan los elementos necesarios para comprender de qué se trata la propuesta del gobierno.
La movilización de estudiantes del pasado martes en Rosario con la defensa de la formación terciaria fue un paso importante en esta lucha.

Llamamos a impulsar asambleas, clases públicas, declaraciones, movilizaciones y las más diversas iniciativas que surjan para enfrentar esta política ministerial y fortalecer nuestros Institutos.

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